apariciones



Las flores

Llegó septiembre… y más que olor a empanada, lo que vengo sintiendo más fuerte es el aroma a la primavera, con todo lo que ella implica… pero, sobre todo, a AQUELLO: el amor. Atrás se dejan las viejas tristezas, el frío macabro del invierno y la soledad aletargada, las tardes de aburrimiento, la indiferencia de esos que creen tener mejor vida que uno (y se mueren por tener la de uno), la oscuridad y ese sexy color verde palta en la piel. Ahora es el momento en que todo empieza a florecer, el período en el que puede ver el sol colarse entre las ramas de los árboles y sólo eso ya es un gran motivo para sonreir, sentir el aroma de los brotecitos… sentir cómo el corazón se acelera cada vez que ESA persona hace su magistral aparición en nuestro horizonte, que basta una miradita, una sonrisa y ya todo tiene sentido… darse cuenta que todo lo que antes nos hizo llorar, ahora nos hace reír, que todo lo que quedó atrás, quedó ahí por algo y ya no tiene cabida en el presente. Tal vez no sean cosas que tan sólo la primavera hace, pero es en esta época donde más se sienten, donde más iluminan, porque el aroma que acompaña siempre inspira una nueva sensación de libertad, felicidad y esperanza…


Comentarios

  1. Rodrigo nos dice:

    yeah yeah… llegó la primavera!

    | Responder Publicado 1 year, 1 month ago


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